El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI) registra alrededor de 25.000 casos de accidente cerebrovascular (ACV) por año entre sus más de 5,4 millones de afiliados. Esa cifra, por sí sola, describe la magnitud del problema que el Estado nacional decidió abordar con una medida de alcance federal: la incorporación de PAMI a la red nacional de atención del ACV, a través de un Convenio Marco de Colaboración suscrito con el Ministerio de Salud de la Nación.
El ACV es una emergencia tiempo-dependiente. Cada minuto que transcurre sin atención durante un episodio agudo puede determinar el grado de daño neurológico definitivo o la posibilidad de recuperación del paciente. Esta particularidad biológica fue la que impulsó al Ministerio de Salud, encabezado por Mario Lugones, a crear el Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV) el 26 de mayo de 2026, mediante la Resolución 609/2026. El programa quedó bajo la órbita de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), dependiente de la Subsecretaría de Institutos y Fiscalización de la Secretaría de Gestión Sanitaria. Lugones precisó, al momento del anuncio, que el esquema incorpora cuatro centros coordinadores regionales, integra hospitales y servicios prehospitalarios, e incluye un sistema digital para reducir los tiempos de atención.

