El argentino había superado al Red Bull de Max Verstappen en otra excelente largada tras el accidente de Leclerc.
Siguió de largo en una curva y quedó muy relegado y con el auto algo dañado.
Sin embargo, sacó lo mejor de su Alpine para volver a meterse en el top ten
Un ratito antes, había pedido perdón al equipo en un intercambio por radio con su ingeniero Stuart Barlow.
“Lo siento, Stu. Estoy muy decepcionado de mí mismo. Soy un idiota. Merecíamos algo mejor”, había dicho el pilarense, que se bajó llorando del auto.











