Un equipo del Museo Paleontológico local descubrió notas manuscritas de 1852. Muestran un proyecto impulsado por Urquiza y un veterano de San Martín para refundar la mítica fuerza de caballería. La iniciativa duró apenas cinco meses.
Las claves del descubrimiento:
- El hallazgo: Nueve cartas y partes oficiales manuscritos por el teniente general Eustaquio Frías, ocultos durante más de un siglo en el antiguo Juzgado de Paz de San Pedro.
- El contexto: En 1852, tras la caída de Rosas, Justo José de Urquiza encomendó reconstruir el regimiento fundado por San Martín en 1812 y disuelto en 1826.
- El desenlace: Por falta de fondos y el estallido de la Revolución del 11 de Septiembre, la refundación fracasó en solo cinco meses y la fuerza recién reapareció formalmente en 1903.
Un capítulo de la historia argentina que permaneció en la penumbra durante más de 170 años acaba de ser recuperado en la ciudad bonaerense de San Pedro. Investigadores del Archivo de Documentación del Museo Paleontológico local hallaron valiosos manuscritos de 1852 que reconstruyen el efímero e intentado renacimiento del Regimiento de Granaderos a Caballo.
El cuerpo de elite creado por el general José de San Martín en 1812 había sido disuelto en 1826 durante la presidencia de Bernardino Rivadavia. Sin embargo, los documentos encontrados demuestran que existió un plan formal para refundarlo medio siglo antes de su reorganización definitiva a comienzos del siglo XX.
Un mandato de Urquiza al «último granadero»
El hallazgo está compuesto por nueve partes oficiales firmados por el teniente general Eustaquio Frías, un veterano que había combatido junto al Libertador en las campañas de Perú, Ecuador y Chile.
Tras la Batalla de Caseros, el presidente Justo José de Urquiza le encargó a Frías la creación del «Regimiento de Granaderos a Caballo de Nueva Creación». En los manuscritos recuperados por el equipo que lidera José Luis Aguilar —junto a Noelia González y Javier Saucedo— figuran las listas de los primeros 56 soldados incorporados, junto al detalle de armamento, diarios de campaña e pertrechos de escritorio.
«Los textos no especifican dónde iba a funcionar ni por qué terminaron guardados en el Juzgado de Paz durante más de un siglo, lo que plantea un interesante desafío historiográfico», explicó Aguilar.
Por qué volvió a fracasar el proyecto
El historiador Roberto Colimodio aportó luz sobre las causas del rápido naufragio de la unidad. Apenas cinco meses después de iniciar la recluta, el estallido de la Revolución del 11 de septiembre de 1852 (que desencadenó la separación de la Provincia de Buenos Aires de la Confederación Argentina) paralizó la iniciativa.
Frías enfrentó serios problemas para cobrar más de tres meses de sueldos adeudados a sus tropas y liquidar los créditos obtenidos para comida y vestimenta. Desbordado por las promesas incumplidas y la falta de recursos, el proyecto se disolvió silenciosamente en noviembre de ese mismo año.
El largo camino hasta la escolta actual
Tras este intento fallido de 1852, la figura de los Granaderos reapareció de manera simbólica en 1880, cuando ocho veteranos vestidos con el uniforme tradicional escoltaron los restos de San Martín traídos desde Francia.
Sin embargo, para la refundación oficial del regimiento tal como se lo conoce en la actualidad hubo que esperar hasta 1903, bajo la presidencia de Julio Argentino Roca. Pocos años más tarde, en 1909, el presidente José Figueroa Alcorta los nombró formalmente como la escolta presidencial de la República Argentina.











