León XIV expondrá su preocupación por lo social y la grieta en Argentina

El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, lo sintetizó esta semana tras el anuncio de la Santa Sede de la visita papal: “León XIV viene a la Argentina a lo que no pudo Francisco; casi como diciéndonos que hay una continuidad en el papado que se plasma no solo en el viaje que hará, sino también en su corazón, en su línea de acción y en su mensaje, sin perder su particularidad, dado que nos un clon de Francisco, porque en los grandes temas a nivel mundial, es claro que le sigue el tranco a Francisco”.

Más aún: para muchos observadores del quehacer vaticano, Robert Prevost era el candidato de Francisco a sucederlo o -para ponerlo en los términos del monseñor Jorge García Cuerva- a convertirse en el nuevo sucesor de Pedro. Si bien no faltó algún choque entre ambos cuando uno era el superior de los agustinos y el otro arzobispo de Buenos Aires por razones que no trascendieron y que llevó a Prevost tras la elección de Bergoglio a bromear que nunca iba a ser obispo, la humorada fue solo eso.

De hecho, luego de haberse desempeñado como misionero en Perú, donde terminó adoptando la nacionalidad, Francisco lo nombró obispo de una humilde diócesis peruana, Chiclayo. A los dos años, fiel a su estilo osado, lo catapultó a uno de los cargos más importantes del Vaticano: prefecto de la congregación para los obispos, que se ocupa precisamente de la selección de los candidatos a obispo. Además, lo puso al frente de la Pontificia Comisión para América Latina.

De cierta manera, León XIV quería de alguna manera enmendar que Francisco no visitó su país -y a Uruguay, el otro de la región (además de Venezuela)– y que -explican en el Vaticano- en buena medida la grieta en su patria impidió ante la posibilidad de que todo lo que dijese o callara o lo que hiciera o dejara de hacer fuese motivo de polémica e impidiera su deseo de contribuir a la unidad de sus compatriotas.

Claro que otros en la Argentina creen que su venida hubiese puesto en pausa la grieta y habría sido un aporte a la unidad. La muerte de Francisco -que decía que quería venir aunque antes debía visitar otros países y no priorizar el suyo, donde había estado 76 años- impidió comprobar cuál de las dos posiciones era la acertada. Lo cierto es que pasaron los gobiernos de Cristina, Macri y Alberto Fernández y no vino.

Sergio Rubin para TN

Nota completa: https://tn.com.ar/opinion/2026/08/09/leon-xiv-vendra-a-la-argentina-en-linea-con-las-ideas-de-francisco-expondra-su-preocupacion-por-lo-social-y-la-grieta/