Tras los trágicos episodios recientes donde varios menores perdieron la vida tras ser atacados por perros de gran porte, el médico veterinario Federico Urrutia (MP 842) encendió las alarmas en el aire de Radio La Red Corrientes. El especialista remarcó que el foco de la discusión no debe pasar por demonizar razas como el Dogo, Pitbull o Rottweiler, sino por asumir la responsabilidad humana que implica convivir con animales que, por su tamaño y fuerza de mordida, pueden causar lesiones devastadoras ante un imprevisto.
Entre las recomendaciones centrales, Urrutia lanzó una advertencia tajante para el ámbito doméstico: jamás hay que dejar a los niños solos con un perro, sin importar qué tan dócil parezca o qué raza sea. Los movimientos bruscos, los gritos o el juego propio de los chicos pueden ser interpretados por la mascota como una amenaza o una agresión, activando un instinto de respuesta que, en ejemplares de gran porte, suele desencadenar tragedias en cuestión de segundos.
Frente a esta realidad, el profesional enfatizó la necesidad de cumplir con pautas básicas de crianza desde la etapa de cachorro, desaconsejando rotundamente la humanización del animal. En su lugar, instó a garantizar una socialización progresiva, mantener los controles veterinarios al día para detectar señales tempranas de estrés o agresividad, y asegurar las instalaciones de la vivienda para evitar fugas. Asimismo, subrayó la importancia de la educación básica, incluso cuando no se pueda pagar a un adiestrador profesional.
Finalmente, Urrutia hizo un firme llamado a las autoridades locales para que implementen y hagan cumplir una reglamentación clara que exija el uso obligatorio de bozal, correas firmes y elementos de sujeción adecuados en la vía pública. «No es un ataque ciego hacia los animales, sino un pedido de concientización y normativas firmes para proteger tanto a la comunidad como a los propios perros», concluyó el veterinario.











