Vivir más pero con mejor calidad ¿Cómo lograrlo?

El médico clínico Ramiro Heredia, del Hospital de Clínicas de la UBA, sintetizó un decálogo de hábitos esenciales para una vida plena:

Moverse todos los días: Evitar el sedentarismo con caminatas a buen ritmo o actividades cotidianas para proteger las funciones cognitivas y cardiovasculares.

Cuidar los músculos: Sumar ejercicios de fuerza al menos dos veces por semana para prevenir caídas y conservar la independencia motriz.

Comer bien, sin fundamentalismos: Priorizar vegetales, legumbres, cereales integrales y frutos secos, reduciendo el sodio y los ultraprocesados sin recurrir a «dietas milagrosas».

Dormir no es tiempo perdido: Mantener al menos siete horas de descanso nocturno regular para evitar el deterioro cognitivo y los trastornos metabólicos.

No fumar y reducir el alcohol: Eliminar el tabaco para una mejora de salud inmediata y minimizar el consumo de alcohol, que incrementa el riesgo de caídas en la madurez.

Controlar enfermedades silenciosas: Realizar chequeos periódicos de la presión arterial, glucosa y colesterol para prevenir infartos o daño cerebral.

Escuchar y ver bien: Tratar a tiempo las pérdidas auditivas o visuales para prevenir el aislamiento social y la sobrecarga mental.

Cultivar vínculos: Mantener relaciones de confianza y redes de apoyo social para resguardar la salud mental.

Seguir aprendiendo y tener objetivos: Estimular las neuronas con nuevos aprendizajes y sostener un propósito vital claro diariamente.

Desconfiar de los atajos antiage: Evitar suplementos o tratamientos sin respaldo científico y priorizar la constancia en los hábitos diarios.